La canciller alemana, Ángela Merkel, revalida por cuarta vez su triunfo en unas elecciones generales. Consigue el 32,8% de los votos, insuficiente para formar gobierno.

La Unión Cristianodemócrata de la canciller y la CSU ganan pero con una caída de más ocho puntos con respecto a las elecciones de 2013 y su segundo peor resultado tras el 31% de 1949.



El Partido Socialdemócrata de Martin Schulz, cae al 20,4%, más de cinco puntos por debajo de las anteriores generales, y un nuevo récord absoluto a la baja de la historia de la formación. El expresidente del parlamento reconoce la derrota: "Queridos colegas y amigos de la socialdemocracia, muchas gracias por el coraje y la fuerza que han expresado aquí. Hoy es un día difícil y amargo para la socialdemocracia alemana.No voy a hablar con rodeos: hemos fracasado en nuestro objetivo electoral después de sufrir la derrota en nuestro corazón de Renania del Norte-Westfalia, hemos perdido las elecciones federales".

La ultraderechista Alternativa para Alemania, la AFD, queda en tercer lugar con el 13% de los votos. El Partido Liberal, formación bisagra tradicional, regresará al Bundestag con un 10,7%. La Izquierda supera el 9% y los Verdes se quedan en ese porcentaje.

Ahora Merkel debe negociar apoyos para conseguir gobernar. El SPD descarta la reedición de la gran coalición.

A la canciller le queda la opción de negociar un tripartito con los Verdes y FDP, una alianza inédita a escala federal. Merkel descartó de antemano toda colaboración con la Izquierda y con AfD, considerados un gran problema. Por eso reconoce que no lo tendrá sencillo: "Las próximas semanas no serán fáciles, pero la CSU y la CDU son partidos que asumen la responsabilidad de nuestro país, de nuestro programa y de lo que es importante para nosotros y para la gente y con este espíritu lo conseguiremos en la próxima semana. Estoy convencida de eso".

El reparto de entre los 600 y 700 escaños todavía tendrá que afinarse, a causa de la complejidad del sistema de escrutinio alemán, aunque una cosa es segura: la única mayoría que puede esperar Merkel pasa por una alianza con los liberales del FDP y los Verdes. Varias ciudades alemanas acogieron anoche manifestaciones espontáneas anti-AfD, empezando por Berlín, donde cientos de personas, custodiadas por la policía, se concentraron delante del local en el que el partido celebraba los resultados.

La participación en estas generales se sitúa en el 76 %, frente al 71,5 % de 2013. Los presidentes de Francia, España o del Europarlamento han felicitado ya a Merkel por su victoria.